Risotto. Las recetas

Cómo hacer el perfecto risotto

Risotto a la Parmesana

Hoy vamos a preparar un plato muy popular en Italia, un risotto a la Parmesana. Elaborado con un pequeño sofrito de cebolla y ajo, y cocinado con caldo de pollo, para que quede con esa textura y ese sabor tan apreciado. Y como colofón final, el queso Parmesano espolvoreado por encima. Es un plato que no necesita más. El sólo brilla por su consistencia cremosa y por su delicioso sabor.

Hay muchas maneras de elabora un risotto, pero esta es la más sencilla y la que más gusta. Solo el arroz y el queso Parmesano que forman un vínculo perfecto. Y si te has quedado con hambre y quieres un segundo plato, te recomiendo una receta de filetes rusos en callesabor.es.

Risotto a la Parmesana

Tiempo de cocción: 40 minutos

Tiempo total: 40 minutos

Ingredientes que vamos a necesitar para 4 personas:

  • 750-1000 ml de caldo de pollo (bajo en sodio)
  • 4 cucharadas de mantequilla sin sal
  • 1 cebolla blanca de tamaño mediano, finamente picada
  • 1 diente de ajo picado
  • 1 taza y media de arroz tipo Arborio
  • 250 ml de un vino blanco seco
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/4 de cucharadita de pimienta negra recién molida
  • 1/2 taza de queso Parmesano recién rallado + para decorar

Paso a paso:

  1. Derretimos 2 cucharadas de mantequilla en una sartén grande a fuego medio. Cuando la mantequilla esté burbujeando, añadimos la cebolla y el ajo picados finamente para que se frían unos minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que la cebolla se ablande y los ajos se doren ligeramente.
  2. Incorporamos el arroz (sin lavar) y revolvemos los ingredientes durante un par de minutos.
  3. Agregamos el vino blanco, bajamos la temperatura a un fuego medio-bajo y dejamos que se cocinen, revolviendo frecuentemente, hasta que el líquido se absorba completamente.
  4. En ese momento, añadimos media taza de caldo y, sin parar de remover, esperamos que el arroz absorba todo el líquido antes de añadir más. Vertemos otra media taza de caldo y volvemos a hacer lo mismo. Continuamos así hasta que el caldo se termine y veamos que el arroz está al dente, ni muy suave, ni muy duro.
  5. Apagamos el fuego y retiramos la sartén. Agregamos sal, pimienta negra, el queso parmesano y la mantequilla restante, y continuamos removiendo todo hasta que la mantequilla se derrita y todos los ingredientes se distribuyan uniformemente.
  6. Sirve el risotto en platos individuales y espolvorea por encima el perejil picado.

Notas.

Es importante no lavar el arroz, pues así le quitamos parte de su almidón, que es lo que vamos a necesitar para darle esa consistencia cremosa.