Risotto. Las recetas

Cómo hacer el perfecto risotto

Risotto carbonara

Risotto carbonara

Los espaguetis a la carbonara son un clásico de la tradición culinaria italiana. La versión de risotto es menos conocida pero igual de deliciosa.

El atractivo de la receta es obvio, la carbonara. Panceta crujiente, con queso parmesano, mucha pimienta recién molida y un huevo cremoso con la adición de nata la fina.

Me encanta este risotto. Sus sabores y cremosidad van a convertirlo en la estrella de cualquier comida, así que no tiene sentido intentar completarla.

Es un primer plato ideal para un almuerzo dominical o una cena familiar. No te dejes intimidar por la idea de hacer un risotto con una salsa originalmente creada para la pasta: el risotto alla carbonara ya ha sido probado y el resultado está totalmente garantizado.

Una recomendación, como todos los risottos, es mejor comerlo recién hecho. Una vez que agregues la mezcla de huevos y nata, deja que repose un minuto más o menos, y luego híncale el diente.

Aunque todavía lo disfruto mucho después de eso (o como sobras), la mezcla se vuelve más espesa y pegajosa. Y no es una mezcla delicada y suave como el risotto, pero el sabor sigue siendo divino.

Ingredientes para 4 personas

  • 320 g de arroz carnaroli o arborio
  • 100 g de panceta o bacon ahumado en dados
  • 4 yemas de huevo
  • 100 ml de nata líquida para cocinar
  • 100 g de queso Parmesano rallado
  • 60 ml de vino blanco
  • 1,5 litros de caldo de carne
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra molida, al gusto

Indicaciones

Antes de preparar el risotto alla carbonara, organízate preparando y colocando previamente todos los ingredientes necesarios en la encimera de la cocina, de esta manera lo tendrás todo a mano y la preparación será rápida y sencilla.

Entonces puedes comenzar batiendo las yemas de huevo con el queso parmesano rallado en un recipiente hasta que estén bien mezclados y las yemas estén espumosas.

Ahora vierte la nata y continua mezclándolo hasta obtener una consistencia líquida. Esta mezcla habrá que cocinarla al baño María con el caldo preparado para la cocción del risotto.

Por otro lado, fríe la panceta en una sartén con muy poquito de aceite. Cuando esté bien crujiente, retira la panceta dejando la grasa de cocción en la sartén.

En este punto, añade el arroz y tuéstalo con la grasa que se quedó en la sartén. Vierte el vino y cocínalo a una temperatura alta para que se evapore el alcohol. Cuando el vino se haya reducido, reduce el fuego y continua preparando el risotto.

El risotto hay que cocinarlo de manera tradicional, añadiendo gradualmente el caldo y removiéndolo constantemente. Una vez cocido el arroz, se puede añadir sal y pimienta al gusto, seguido de la mezcla cremosa de huevo.

Si el risotto queda demasiado grueso, añade un poco más de caldo. Ahora puedes darle a tu risotto un toque extra de cremosidad añadiendo un toque de nata líquida, seguido de la panceta frita. Ahora ya está listo para ser servido.