Especial Risotto. Las recetas

Cómo hacer el perfecto risotto

Risotto de verduras

Si eres de las personas a las que les gusta cuidarse y tener una alimentación equilibrada, seguro que este risotto de verduras se convertirá en uno de tus platos favoritos.

No solo por la cantidad de ingredientes sanos que tiene, sino porque el plato tiene un sabor realmente delicioso, ¡incluso aunque no te entusiasmen especialmente los vegetales!

Risotto de verduras

Seguro que ya conoces el risotto: una especie de "paella a la italiana" que tradicionalmente se hace con mantequilla, cebolla, vino blanco, caldo, sal, azafrán y queso parmesano.

Como no puede ser de otra manera, hay muchas variaciones a partir de esta receta original, y la adición de verduras era una de las más obvias.

¡Nuestra versión a base de vegetales no es la tradicional, pero es igualmente deliciosa!

Hemos optado por zanahorias, brócoli y espárragos verdes, pero puedes elegir las verduras (e incluso setas) que más te gusten, o las que estén de temporada.

Y si quieres completarlo nutricionalmente, añade pollo para hacerlo aún más sabroso y saludable.

Para elaborar este plato necesitarás estos ingredientes:

Para 4 personas

  • 300 g de arroz Arborio (u otro especial para risotto)
  • 100 g de zanahorias
  • 120 g de brócoli
  • 8 espárragos trigueros verdes
  • 2 chalotas
  • 2 dientes de ajo
  • 1,5 litros de caldo de pollo (mejor si es casero)
  • 120ml de vino blanco para cocinar
  • 100 g de mantequilla
  • 100 g de queso parmesano rallado
  • Pimienta negra recién molida y sal (al gusto)

Cómo hacerlo

Pon a calentar el caldo de pollo a fuego lento y déjalo caliente para cuando lo utilicemos.

Lava todas las hortalizas, trocéalas de tamaño mediano, a excepción de la chalota y el ajo que tendrá que ir picado más finamente.

Pon la mitad de la mantequilla en la sartén y cuando esté derretida echa rápidamente el ajo y la chalota, evitando que se queme.

Añade las zanahorias, el brócoli y los espárragos, salteándolos durante unos minutos hasta que toda la verdura quede bien pochada.

El siguiente paso es añadir el arroz. Remuévelo durante unos 4 minutos, evitando que se queme.

Incorpora el vino blanco y continua removiendo hasta que el alcohol se evapore.

Tras ello, vierte poco a poco cucharones del caldo que tenemos caliente. Echa dos cucharones de caldo y deja que el arroz lo absorba removiéndolo mientras tanto.

Vuelve a echar otros dos cucharones de caldo y continua removiéndolo. Repite de la misma forma hasta terminar el caldo, con lo que conseguiremos que el arroz vaya adquiriendo su punto cremoso.

Cuando esté hecho, añade el resto de la mantequilla y el queso parmesano, algo que debes hacer cuando el arroz esté caliente para que estos ingredientes se integren bien.

Remueve todo, servir y consumir al momento.

Consejos a tener en cuenta

La cazuela para hacer el risotto puede influir en el resultado final, por eso se recomienda hacerlas en cazuelas de aluminio o de cobre con el interior recubierto con antiadherente. En las cazuelas de acero tendremos que ir con cuidado porque se nos pegará más fácilmente.

Siempre utiliza un caldo de verduras que esté tibio para que no detenga la cocción cuando lo agregas al arroz.

Asegúrate de remover con frecuencia mientras se cocina el arroz para evitar que se pegue. Ten en cuenta que no es una paella, por eso también se puede hacer en la Thermomix.

Es importante cocinarlo a fuego lento en vez de dejar que hierva para que los granos puedan cocinarse lenta y uniformemente.

No te pases de cocción, debe quedar "al dente" para que no se quede gomoso.

El risotto, tanto éste como cualquier otra variedad, debe ser hecho y consumido en el acto porque si lo dejamos que enfríe se queda muy seco y pierde su consistencia cremosa que tanto nos gusta.